domingo, 1 de febrero de 2015

París, derritiéndose a cada mordisco...





De un tiempo a esta parte el mundo de las galletas me interesa con especial atención. 
No hay molde para diseñarlas que no caiga en mis manos!
Y si la temática es francesa, no os podéis imaginar... ;) 

Se inicia con esta receta un nueva categoría en el blog, ideal para acompañar con café o té. Para disfrutar de un crujiente momento,solo o acompañado. En tierra, mar o aire. 









Sablé, en frances 'arenado' es una galleta francesa, típicamente redonda y crujiente, originaria de Caen -provincia de Normandía-, elaborada con harina, azúcar y mantequilla; ocasionalmente perfumada con almendra o cáscara de limón. 








A partir de ahí, todo lo que nos sugiera la imaginación! Un mundo infinito se puede abrir frente a nosotros... 
Seguro que podemos llegar hasta la cima más alta!







Sablés de almendra, vainilla  y chocolate negro

Ingredientes (20 u.)
  • 200 gr de harina
  • 50 gr de almendras molidas
  • 120 gr de mantequilla -a temperatura ambiente-
  • 70 gr de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 vaina de vainilla
  • 250 + 50 gr de chocolate negro 
Preparación 
  • Batir el azúcar, la mantequilla a punto de pomada y las semillas de la vaina de vainilla. 
  • Añadir el huevo, sin dejar de remover. 
  • Incorporar la harina y las almendras molidas y seguir removiendo hasta conseguir una mezcla homogénea. 
  • Formar una bola, envolverla con papel film y dejar reposar en un lugar fresco durante al menos 3 horas. 
  • Mientras tanto, trocear y derretir el chocolate al baño María. 
  • Rellenar el molde -deseado- y dejar endurecer en un lugar fresco durante unos 40 minutos, antes de desmoldar. 
  • Una vez pasado el tiempo estimado, sobre una superficie de trabajo enharinada, extender la masa de las sablés y formar una capa de aproximadamente 3mm. 
  • Cortar las galletas con un cortapastas y colocarlas sobre una placa antiadherente. 
  • Hornear durante aproximadamente 12 minutos a 180ºC, hasta que comiencen a estar doradas. 
  • Dejar enfriar sobre una rejilla. 
  • Una vez frías, colocar una pequeña porción de chocolate derretido sobre cada una de las galletas y pegar encima cada tableta de chocolate. 
  • Dejar enfriar en un lugar fresco. 








¿Descubrimos París haciendo honor a su exquisito chocolate?  





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