miércoles, 15 de octubre de 2014

Dulces de Alta Costura





En el mundo de la repostería también existe hueco para el lujo de dulces bocados exquisitos, imitando las directrices de lanzamiento de nuevas colecciones de moda de alta costura  -Haute Couture-, siguiendo el ritmo de las estaciones, creando nuevos sabores al año, utilizando una amplia paleta de colores para cada sabor de extraordinarias y deliciosas creaciones. 





Exhibición de arte en todos sus sentidos. 

Uno de los mayores referentes de esta ostentación extrasensorial es la Maison fundée en 1862, Ladurée, casa de repostería de lujo con sede en París (Francia), conocida como la inventora del macaron doble, y considerada como una de las mejores del mundo en su elaboración. Si no, la mejor. 








Su fascinante historia comenzó cuando Louis Ernest Ladurée abrió su primera panadería en el número 16 de la rue Royale, en el centro de París.
Diez años después, y tras un incendio, la panadería reabrió sus puertas como pastelería. Fue una combinación de ideas -coordinar dos estilos distintos: cafetería y pâtisserie parisinos, planteada por Jeanne Souchard, la esposa de Ernest Ladurée- y una nueva decoración -a cargo de Jules Cheret, conocido pintor y diseñador de carteles de la época-;  la que hizo que el potencial de <<la bella durmiente>> se convirtiera en uno de los principales puntos de visita obligada en busca de belles choses, sello inconfundible del estilo de vida francés.




Ladurée se encargó de preparar las piezas de repostería que pueden verse en la película de Sofia Coppola María Antonieta: los famosos macarons de Ladurée aparecen en la secuencia que reúne a María Antonieta y el embajador Mercy.


...y como amante de la celebración de lo dulce, de la belleza que encierra el cuidado por los pequeños detalles, confeccionados con pasión e ilusión;  me adentro en un nuevo reto personal con firma Ladurée. 



Abricotines 

Salen 30 piezas - Preparación: 20 minutos - Tiempo de cocción: 12-15 minutos

170 g de azúcar lustre
30 g de azúcar lustre para decorar
215 g de almendras molidas (harina de almendras)
35 g de harina de repostería
6 claras de huevo
1 cucharadita de extracto de vainilla
40 g de azúcar granulado
85 g de almendras peladas fileteadas
300 g de mermelada de albaricoque

Equipo 
Manga pastelera con boquilla lisa de 10 mm






  1. Tamice el azúcar lustre sobre un cuenco grande. Mezcle con las almendras molidas y la harina.
  2. En otro cuenco grande, limpio y seco, bata las claras de huevo a punto de nieve. Cuando estén blancas y espumosas, añada el extracto de vainilla y el azúcar granulado y continúe batiendo hasta obtener una consistencia firme. 
  3. Con una espátula de goma, mezcle poco a poco el preparado de azúcar lustre, almendras molidas y harina con las claras montadas. Empiece con la espátula en el centro del cuenco, trabaje hacia los lados y devuelva la mezcla al centro, al tiempo que gira el cuenco con frecuencia. Continúe removiendo hasta obtener una mezcla homogénea. 
  4. Precaliente el horno a 180 ºC.
    Ponga la masa en la manga pastelera con boquilla lisa. Sobre una bandeja para horno forrada con papel de hornear, forme pequeños círculos de unos 2cm de diámetro. Espolvoree con las almendras fileteadas. Baje la temperatura del horno a 170 ºC. Hornee durante 12-15 minutos.
    Saque la bandeja del horno. Deje enfriar por completo las galletas y espolvoréelas igualmente con azúcar lustre. 
  5. Ponga boca abajo una galleta de cada dos.
    Disponga una nuez de mermelada de albaricoque sobre las galletas colocadas boca abajo y corone con el resto de galletas.
Consejos del pastelero
Guarde las galletas en un recipiente hermético en la nevera. Déjelas reposar un mínimo de 12 horas antes de comerlas. Puede preparar esta receta con mermelada de frambuesa. 




2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchísimas gracias!!!
      El reto va en esa dirección, la de superarse y perfeccionarse.
      Queda un largo camino...
      Menos mal que es muy dulce ;)

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