martes, 25 de marzo de 2014

Dónde comer en El Fin de La Tierra?

Praia de San Roque, Fisterra, A Coruña



Una fugaz escapada a tierras gallegas, coincidiendo con el inicio de la recién estrenada primavera, ha resultado ser para mí una inyección de vitalidad, además de una deliciosa experiencia para los sentidos.  




Muxia, Costa da Morte, A Coruña




Galicia te conquista , a primera vista, por su belleza natural.
Es su gastronomía de enorme relevancia y variedad -entre otros de sus encantos-, la que finalmente te enamora de la forma más arrolladora.

Aunque una parte de mis raíces provienen de tierras gallegas, éste ha sido mi primer viaje con destino a "Costa da Morte" (Costa de la Muerte), región costera de La Coruña, que abarca desde el "Cabo Fisterra"(Finisterre) hasta "Malpica de Bergantiños".





Cabo Touriñán, Costa da Morte, A Coruña





El nombre  que recibe esta comarca -Costa da Morte-  hace referencia a numerosas catástrofes marinas que allí han tenido lugar, debido a la peligrosidad de sus acantilados y sus frecuentes temporales.





Muxia, Costa da Morte, A Coruña





Un motivo que no nos debe ahuyentar de descubrir las cuantiosas maravillas que atesoran estas tierras de aguas bravas y naturaleza salvaje con sonido celta e innumerables leyendas, salpicadas por bellos paisajes que coordinan hermosas playas, escarpados acantilados, pintorescos pueblos pesqueros de gran interés  y tradición en torno a la piedra...





Cabo Touriñán, Costa da Morte, A Coruña






...donde las iglesias son parte de su conjunto histórico,




Santuario Noxa Señora da Virxen da Barca, Muxia, Costa da Morte, A Coruña





y donde cualquier evento se convierte en celebración gastronómica, compartiendo mesa y mantel, al calor del "lar" (hogar).



La alta calidad de sus materias primas - tanto carnes, mariscos, pescados, derivados y productos agrícolas- es motivo incuestionable de la sencillez de sus producciones culinarias, en las que apenas es necesario transformar dichos ingredientes, disfrutando así de ellos, en toda su intensidad.


Es común escuchar entre todos quiénes han visitado estos lares, como sus gentes, que cualquier lugar es acertado a la hora de elegir "¿dónde comer?".
En esta entrada al Blog os doy la mejor respuesta, si queréis hacerlo en El Fin de La Tierra -Finis Terrae- y gozar, no sólo de una calidad excepcional de productos.


O' Fragón se ha apoderado de mi más sincera admiración por su mayúscula distinción en la Cocina y su impecable Servicio, con vistas al Atlántico.




Carta , O' Fragón







El éxito absoluto de este negocio, reside en gran parte -según mi humilde opinión- en su "justa medida" -tanto de su capacidad (no más de 20 personas) como su equipo altamente cualificado que lo conforma-, que hace posible unos extraordinarios resultados. 

Decididamente, uno de los mejores restaurantes, dónde he tenido el placer de comer -se ha posicionado en el rango de mis tres favoritos-.
Recomendable para todos los paladares, con un coste insuperable -relación calidad/precio- puede ser considerado como un enclave imprescindible en la visita.




Aceite de Oliva Virgen Extra, Eidos de Iria
Pan Gallego





Almejas Finas en Nuestra Marinera (1/2 rac.)





Arroz Carnarolí, Berberechos, Queso de vaca curado (1/2 rac.)





Solomillo de Ternera Gallega Suprema con reducción y sal al vino tinto (1/2 rac.)





Lomo Bajo de Vaca Gallega Suprema con patata a la suegra (1/2 rac.)





Torrija de Pan de Huevo, Helado de Anís




Será difícil de superar -en calidad, sabor y textura- tanto las almejas, los berberechos como el solomillo degustados.


Espero descubriros todo un referente del "buen comer" y repetir esta inolvidable experiencia en el Fin de La Tierra.

miércoles, 12 de marzo de 2014

El primero de los deseos



Lo sé, no se debe incitar a comer tanto dulce...
Os aseguro que mis creaciones azucaradas sólo coinciden con la celebración de acontecimientos importantes, de esos que se realizan en contadas ocasiones, y en los que está permitido saltarse la dieta.

En este caso, el festejo en cuestión, obligaba a incumplir algunas restricciones de carácter privativo, como una bien llamada sobredosis de azúcar. Y es que, el primer año de vida de "nuestra Princesa" nos ha endulzado a toda la familia, sin necesidad de edulcorantes.
Tal aniversario, tenía que gozar de un colofón, al más fiel estilo "La Vie en Rose", pese a que fuese dulzón hasta límites insospechados.

Desde que ví por primera vez imágenes en la red de un "Rose Layer Cake", deseé cualquier motivo para elaborar mi primero!
Hace unas semanas, volví a encontrarme con esa misma sensación, mientras contemplaba una de esas tartas en la portada de una revista repostera, que acabó en mis manos.

Así que se trataba de una "señal"..., una de ésas por las que me dejo guiar con gran anhelo.
Pensándolo racionalmente, ¿qué mejor que un precioso bouquet de rosas en tonos degradados -rosa pastel- con pequeñas mariposas sobrevolando para la fiesta de cumpleaños de una pequeña princesita?

...ni la menor duda! Fuese como fuese, un Rose Layer Cake sería la mejor elección para ese gran día!










Se denomina Layer Cake a un pastel de varias capas, superpuestas, intercaladas con un relleno -generalmente mermelada, helado, crema de queso-, visibles en cada porción y decoradas, comúnmente con crema de mantequilla.
La gran mayoría de nosotros ya hemos catado este tipo de tartas en algún banquete al que hayamos asistido tras un enlace matrimonial. ¿A que os hacéis a la idea?
Las combinaciones más populares, entre otras, son la Tarta Selva Negra, Carrot Cake, Red Velvet Cake, German Chocolate Cake. 

La singularidad del Rose Layer Cake radica en su decoración exterior, basada en rosas alineadas, formadas con una boquilla rizada - número 2D de Wilton, por ejemplo- y manga pastelera. 


























El resultado fue de lo más distinguido... y mi deseo, cumplido -aunque no fuese yo quién sopló esa primera vela-.
Habrá que mejorarla. Pero eso sí, de aquí a un año por lo menos,... siendo sinceros, esta tarta resulta empalagosa al gusto, aunque sea espectacular para la vista y digna de admirar.











Ingredientes:
  • 2 bizcochos de yogur -sabor vainilla-, realizados en molde redondo (20cm x 7cm), triplicando para ello la  receta base  (horneado de 1 hora, cada uno de ellos, entre 160ºC y 170ºC)
    • 9 huevos
    • 3 yogures -sabor vainilla-
    • 3 (medidas de yogur) de aceite de girasol
    • 6 (medidas de yogur) de azúcar
    • 9 (medidas de yogur) de harina 
    • 3 sobres de levadura
  • 400 mililitros de almíbar espejuelo  - con unas gotas de emulsión sabor frambuesa 
    • 200 mililitros de agua
    • 200 gramos de azúcar
  • 2 botes de mermelada de moras - La Vieja Fábrica- 
  • Crema de mantequilla 
    • 1 kilo de azúcar superfino 
    • 1 kilo de mantequilla 
    • Unas gotas de colorante -Pink-
    • Unas gotas de emulsión Raspberry
  • Mariposas 
    • realizadas con fondant blanco, y decoradas con color y purpurina
Preparación: 
  • Varios días antes, confeccionar las mariposas decorativas, hechas con fondant. Pintarlas y dejarlas secar con las alas abiertas, para que vayan tomando forma. 
  • Realizar con un día de antelación los bizcochos y reservarlos, recubriéndolos una vez enfriados, para que conserven su esponjosidad de la manera más óptima.
  • Efectuar el almíbar, poniendo a hervir en un cazo la misma cantidad de azúcar que de agua. Retirar del fuego en cuanto llegue a ebullición. Añadir algún licor o aroma si se desea. En este caso, unas gotas de la emulsión de frambuesa " Raspberry de LorAnn". 
  • Elaborar la crema de mantequilla, simplemente batiendo el azúcar glace apropiado -Icing Sugar-, previamente tamizado, con la mantequilla ablandada -a temperatura ambiente- durante un total de 6-8 minutos; los últimos a velocidad máxima. Dividir la crema resultante en dos porciones y teñir con unas gotas de colorante alimenticio -pink- y otras gotas de la emulsión de frambuesa, dejando una de las mitades con un tono rosa más suave.  
  • Una vez llegado el momento del montaje de la tarta, cortar los bizcochos por la mitad, empapar ambas caras con el almíbar -pero no en exceso- e ir superponiendo en vertical, intercalando también capas de mermelada. 
  • Apiladas todas las capas, recubrir el exterior de la tarta con un manto de crema de mantequilla, y sobre él, diseñar las rosas -una por una- con la ayuda de una manga pastelera y una boquilla.
    Crear una degradación de tonos -con los conseguidos- al delinear una extensión más intensa que la superior.
    Las rosas se dibujarán con la boquilla, iniciándolas desde el centro y moviendo lentamente la punta en círculo, alrededor del punto central. Una vez conseguida una vuelta entera a la tarta, seguiremos ascendiendo, hasta completar la parte superior. 
  • Decorar con las mariposas, ya formadas. 

martes, 4 de marzo de 2014

...como un flan

Flan con Nata, sobre tapete de Crochet, elaborados por LVeR


¡Y regreso con una entrada dulce!

Un flan de huevo -con o sin nata- al que será difícil resistirse, he de advertir.

Primeramente por la sencillez y el escaso tiempo de dedicación (si restamos el empleado al horneado, que podremos dedicar a la realización de cualquier otra actividad, no nos supondrá mucho más de diez minutos, contados de reloj); seguido de su bajo coste, y resultado, de textura tan sumamente fina y deliciosamente extraordinaria, que ni el mero hecho de no tener dientes resultaría un inconveniente o razón lógica para negar un bocado a este divino postre. 

Su ingrediente principal es el huevo -fuente indiscutible de proteínas y vitaminas, autor de su cuajado-.
La forma a adquirir dependerá del molde elegido y su sabor, de los ingredientes adicionales, que podremos incluir -como canela, vainilla, limón, chocolate, café, queso, yogur, fruta, almendra, pistacho, coco,... en un registro repostero.

Su cocción se produce tradicionalmente al "baño maría" -método empleado para conferir una temperatura uniforme a una sustancia líquida o sólida o para calentarla lentamente, sumergiendo el recipiente que la contiene en otro mayor con agua que se lleva a o está en ebullición- en un horno a temperatura media con una capa de caramelo en la base del molde, que se transformará en su recubrimiento exterior, una vez desmoldado el flan -ya frío-.

No podéis dejar de probar...  las tardes de caramelo ;)








Ingredientes:
  • 10 huevos -M-
  • 1,250 mililitros de leche
  • 250 gramos de azúcar
  • 2 sobres de azúcar vainilla -adicional / si se desea-
  • caramelo (200 gramos de azúcar)
Preparación:
  • En este caso el flan se ha elaborado en un molde redondo o cazuela, apta para el calor del horno, aunque igualmente, podría realizarse en moldes individuales, en los que habría que repartir tanto el caramelo como la masa resultante para hacer el flan.
  • Para la preparación del caramelo, derretir el azúcar indicado en la cazuela, a fuego mínimo, con la sola precaución de que no se queme. En cuanto adquiera un tono dorado, apartar del fuego y recubrir con él la máxima superficie.
  • Batir los huevos en un recipiente, mientras templamos la leche y el azúcar en otro.
  • Mezclar estos tres últimos ingredientes, e introducirlos en un molde para cocer en el horno -precalentado a una temperatura de 160ºC- al baño maría durante un tiempo aproximado de 1 hora y 45 minutos.
  • Extraer del horno y dejar enfriar durante varias horas.
  • Una vez frío, desmoldar y adornar según nuestra predilección. La nata montada puede resultar una maravillosa compañera.







Vicente Amigo, La tarde es caramelo