sábado, 23 de junio de 2012

Con un toque de canela!




Volvemos a la cocina. Esta vez, con aroma a vainilla y un generoso toque final de canela! 

Las natillas, un dulce más que tradicional, conocido y extendido por nuestra cultura gastronómica.
Una buena opción a la hora de realizar un postre de reducido coste económico, gran riqueza alimentaria, fácil y rápida elaboración.

Tal vez los primeros fogones donde se elaboraron fuesen los de un convento, por las características concretas que reúnen. Hay quienes, por el contrario, creen que sus inicios se dieron entre la repostería francesa. 

Necesitaremos de tan sólo tres ingredientes básicos para su obtención: leche, azúcar y yemas.
Es verdad que existe una alternativa, utilizar tanto claras como yemas, e incorporar harina de maiz (Maizena) para espesar. Pero en esta ocasión realizaremos la variante más innata.

El secreto fundamental para conseguir unas natillas perfectas -además de aromatizarlas a nuestro gusto, gracias a la vainilla/canela, limón- reside en no excedernos de cierta temperatura en su cocción. Pues ese hecho haría que la crema láctea se cortase.
Suelen acompañarse con galletas, lenguas de gato, islas flotantes,... y canela. 


Ingredientes Natillas -6 personas-
  • 1 litro de leche
  • 160 gramos de azúcar
  • 12 yemas
  • 1 vaina de vainilla o canela 
  • la piel de medio limón
  • canela molida
Preparación
  • En primer lugar, separaremos las claras de las yemas. 
  • Utilizaremos sólo las yemas, las batiremos en un bol, enérgicamente. 
  • Añadiremos un vaso de leche y seguiremos mezclando. 
  • El resto de la leche la llevaremos al fuego en una cazuela a aromatizar, junto con la vaina de vainilla -abierta-, el azúcar y la piel del limón -evitando todo lo posible su piel blanca interna-, hasta que comience a hervir.
  • En ese instante, cogeremos una pequeña cantidad de esa leche caliente y la volcaremos sobre el bol con las yemas. Removeremos y verteremos nuevamente a la cazuela. 
  • Podremos quitar la piel de limón y la vaina de vainilla. 
  • Cocinaremos a fuego suave, removiendo constantemente, hasta que coja cuerpo. Teniendo excesivo cuidado en la potencia del fuego (no debería sobrepasar los 85ºC, y mucho menos llegar a hervir) ya que de lo contrario se nos "cortarían". 
  • Una vez conseguido el punto deseado de espesor -que podemos comprobar si conseguimos una línea definida al pasar el dedo por una cuchara mojada en natillas-, las retiraremos del fuego e intentaremos enfriarlas lo antes posible, traspasándolas a otro recipiente. O directamente a recipientes individuales, donde se presentarán. 
  • Decoraremos a nuestro gusto. Un ejemplo, lenguas de gato con hilos de chocolate, islas flotantes (podríamos aprovechar montando a punto de nieve las claras no utilizadas en el principio), galletas tipo María, figuras de chocolate  ... eso  sí, siempre con un toque de canela!

Ingredientes -bastoncillos con chocolate-
  • 75 gramos de harina
  • 35 gramos de maizena
  • 90 gramos de mantequilla
  • 1 pizca de sal
  • 25 gramos de azúcar
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
  • 30 gramos de chocolate fondant
Preparación
  • Calentaremos el horno a una temperatura de 180ºC
  • Cubriremos la bandeja del horno con papel de hornear o molde de silicona.
  • Tamizaremos la harina, la maizena y la pizca de sal en un bol. 
  • Por otro lado, trabajaremos la mantequilla, el azúcar y la vainilla en un recipiente con una batidora eléctrica hasta obtener una crema fina, a la que luego incorporaremos los ingredientes secos, mencionados anteriormente. 
  • Llenaremos una manga con boquilla con el compuesto y formaremos bastoncillos de unos 6-8 cm de largo, colocados a una distancia de 5 cm entre sí. 
  • Hornearemos durante unos 10-14 minutos, hasta que estén ligeramente dorados por los bordes y consistentes. 
  • Los colocaremos sobre una rejilla, dejando enfriar y decoraremos con chocolate previamente fundido - en el microondas, mismamente-.
  • Dejaremos reposar durante media hora, antes de decorar las natillas. 

jueves, 7 de junio de 2012

Un dulce redondo!



Espero complacer hoy las expectativas de algunos de mis amigos, que tanto llevan esperando este dulce tan redondo. Había que hacerlo interesante!

Se trata de un pan azucarado, por todos bien conocido y deseado. Tal vez sea su alta dosis de azúcar la que nos incite a darle un bocado. 

Intentar lograr una copia exacta de los auténticos y tradicionales "Donuts" (del inglés "Doughnut") es misión imposible. Pero podemos intentar acercarnos! Por otro lado, espero no tener problemas por querer imitar una marca más que registrada. 

Su origen no está totalmente claro. Aunque se especula que fue en Holanda en el siglo XVI. Su  forma de anillo se relaciona con la idea de un marinero del siglo XIX, que hizo una incisión en el centro con la tapa de un salero con la intención de lograr freírlo de manera óptima hasta su interior. 


Desde entonces, uno de los iconos indiscutibles y más populares de desayunos, meriendas y películas americanas.

Su elaboración se asemeja a la de una masa de pan, que después de ser fermentada es frita y edulcorada, por ejemplo, con una glasa de azúcar o chocolate. 

Con todo mi cariño para Cristina, Katia y Héctor